Las diferentes visiones que existen en el mundo académico y profesional sobre la función e importancia del diseño gráfico hacen que los sistemas de enseñanza y el énfasis curricular difieran de manera importante entre las instituciones educativas que imparten esta disciplina.
Los relatos sobre el origen de la enseñanza del diseño en México no tienen muchas fuentes documentales y hay poca comprensión de este complejo árbol genealógico, donde caben muchas primeras escuelas: la primera en enseñar las artes, las artes visuales, las artes visuales aplicadas, la gráfica o el diseño, en formar diseñadores, en concebir una profesión, en llamarse carrera, diseño, diseño gráfico, licenciatura o licenciatura con validez oficial. Este artículo intenta empezar a sistematizar en un solo relato algunas de estas genealogías
Este artículo propone una nueva definición del diseño gráfico a partir del análisis de las distintas fases y problemas por los que ha atravesado la conceptualización de esta disciplina. Se centra en la necesidad de rebasar el ámbito puramente técnico y formal, en el que se fincó en sus inicios, para invitar a reubicar su identidad en las relaciones sociales y en la esfera de las humanidades.
“Un buen diseñador tiene que saber de todo (lenguas, historia, etnografía, antropología, psicología, biología, anatomía, etcétera), mientras que un artista no necesita saber nada. Esta polaridad… es sólo un punto de partida.




